El 15,3% de los conductores españoles ha pospuesto alguna reparación durante el último año porque no la consideraba necesaria en ese momento. Es uno de los resultados del II Observatorio Midas de la Movilidad, con el que la cadena de mantenimiento, reparación y movilidad analiza los hábitos que pueden comprometer el estado de los vehículos.
Por comunidades, Aragón y País Vasco (21% en ambos casos), Baleares (20%) y Cataluña (19%) son aquellas donde un mayor número de automovilistas afirman retrasar reparaciones por no considerarlas necesarias, siempre según los datos del II Observatorio Midas.
Midas atribuye esta decisión a una actitud que resume en el dicho «si funciona, no lo toques». Mientras el vehículo siga en marcha y no presente un problema evidente, algunos conductores optan por aplazar una intervención que consideran prescindible. Carlos Alberto García Torres, formador de Midas España, advierte de que esa actitud puede acarrear consecuencias «mucho más preocupantes tanto para la fiabilidad del vehículo como para el bolsillo del automovilista».
A esa percepción se suman otras barreras. El 22,7% de los encuestados reconoce haber retrasado una reparación por motivos económicos y el 17,8%, por falta de tiempo. Según Midas, estos factores pueden condicionar las decisiones de mantenimiento incluso cuando los conductores conocen su importancia.
Un mantenimiento reconocido como importante
Pese a ello, el 96% de los encuestados en el II Observatorio Midas considera bastante o muy importante mantener correctamente el vehículo para prolongar su vida útil. Además, el 80,6% cree que el mantenimiento está adquiriendo cada vez más importancia en la prevención de accidentes.
Desde la cadema subrayan que conocer sus beneficios no siempre basta para actuar a tiempo. Cuando una reparación se aplaza, el problema puede persistir y, según su naturaleza, agravarse o afectar al funcionamiento de otros componentes. Por eso la compañía considera fundamental identificar las señales de alerta y no normalizar pequeños fallos, para evitar que una incidencia limitada acabe exigiendo una intervención más compleja.
Jocelyne Bravo, Marketing and Communications Lead de Midas, señala que los datos muestran que los conductores «son conscientes de la importancia de mantener sus vehículos», pero también que existen barreras que pueden llevarles a retrasar una reparación. En su opinión, «prestar atención a las señales de alerta y realizar las revisiones recomendadas permite detectar posibles problemas a tiempo y tomar decisiones con información profesional».
Hábitos que conviene evitar
Entre ellos, Midas cita acostumbrarse a circular con un testigo de avería encendido, ignorar ruidos o vibraciones inusuales y aplazar la revisión de elementos que afectan a la seguridad. Aunque el coche siga funcionando, la compañía advierte de que estas señales pueden indicar un fallo y requieren una valoración profesional.
La recomendación es no esperar a que el problema sea evidente o impida usar el vehículo. Ante cualquier anomalía, acudir a un taller permite comprobar su origen y valorar qué intervención necesita. El mantenimiento preventivo y las revisiones periódicas ayudan además a detectar incidencias antes de que evolucionen hacia averías de mayor alcance.
Finalmente, Midas recuerda que reparar y mantener los vehículos en buen estado contribuye a prolongar su vida útil y a favorecer una movilidad más responsable.



