estudio parque móvil español

La mayoría de los ciudadanos españoles apoya una transición tecnológica abierta que acelere la renovación del parque automovilístico y reduzca las emisiones. Así lo revela el estudio sobre el ‘Impacto de la renovación del parque móvil en España en las emisiones, la seguridad vial y en la economía’, elaborado por SigmaDos e impulsado por Fundación Repsol, en colaboración con SERNAUTO, FACONAUTO y la Universidad Politécnica de Madrid, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT). Basado en encuestas a más de 1.500 ciudadanos y 300 profesionales del sector, el informe analiza por primera vez en España el impacto multidimensional de esta renovación.

La presentación del estudio, celebrada en Madrid, contó con la presencia de altos directivos de las entidades promotoras, entre ellos Antonio Brufau, presidente de Repsol, junto a representantes de SERNAUTO, FACONAUTO, SigmaDos, Fundación Repsol y la Comunidad de Madrid. Entre las conclusiones más destacadas figura un amplio consenso social a favor de la neutralidad tecnológica. Más del 65% de la población considera que deben contemplarse todas las tecnologías disponibles para acelerar la renovación del parque, y el 44% cree que este proceso no debería centrarse exclusivamente en los vehículos cien por cien eléctricos.

Asimismo, el 60% de los españoles reconoce que un vehículo nuevo de gasolina o diésel emite menos que uno antiguo, entendiendo que sustituir los modelos más envejecidos por otros más modernos reduce las emisiones independientemente de la tecnología utilizada.

La antigüedad del parque frena la descarbonización

La antigüedad del parque se erige como uno de los principales retos para la descarbonización. España cuenta con 31,7 millones de vehículos, de los cuales más de seis de cada diez tienen más de diez años de antigüedad. Además, 9,2 millones superan los veinte años, representando el 29,3% del parque móvil y pudiendo emitir hasta diez veces más contaminantes que los modelos más avanzados. Ante esta realidad, los combustibles renovables se consolidan como una solución altamente valorada: el 71% de los particulares y el 73% de los profesionales consideran que pueden ayudar a disminuir las emisiones de los vehículos ya en circulación. Siete de cada diez encuestados los ven como una solución complementaria a la electrificación, especialmente útil para vehículos de larga distancia, aunque exigen sistemas de certificación y trazabilidad que garanticen de forma transparente su origen renovable.

Más allá del medio ambiente, la renovación del parque móvil salva vidas. El estudio destaca que el 62% de los particulares y el 70% de los profesionales creen que los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) ayudan a reducir la gravedad de los accidentes. Tecnologías como la frenada automática de emergencia o los detectores de fatiga son identificadas por más de siete de cada diez ciudadanos como herramientas clave para la seguridad en carretera. No obstante, el informe también alerta sobre la importancia del mantenimiento, revelando que el 30% de los particulares circula sin la ITV en vigor y el 29% reconoce no realizar todas las revisiones recomendadas por el fabricante.

Efectos económicos de la renovación del parque

Desde una perspectiva macroeconómica, rejuvenecer el parque ayudaría a fortalecer toda la cadena de valor del sector de la automoción, que representa alrededor del 9% del PIB, cuenta con 17 plantas de fabricación y genera más de dos millones de empleos en España. Para acelerar este efecto tractor, el estudio apuesta por acompañar las ayudas a la compra con una política fiscal orientada a la renovación.

Entre las medidas propuestas figuran deducciones para particulares ligadas al achatarramiento, incentivos para autónomos y empresas, fórmulas de amortización acelerada para pymes y una revisión de la fiscalidad del automóvil que favorezca la eficiencia sin excluir ninguna tecnología.

 

parque mantenimiento
Con un parque móvil tan envejecido, el mantenimiento la revisión de los vehículos es clave para garantizar la seguridad y reducir las emisiones.

Las barreras a la compra de vehículos nuevos

Las barreras principales para la sustitución de vehículos antiguos siguen siendo el coste de adquisición, la situación económica de los hogares y la falta de incentivos. En este sentido, más del 65% de los particulares considera que las ayudas económicas facilitarían la renovación, y cerca de tres de cada cuatro creen que incentivar la compra de vehículos nuevos, con independencia de su tecnología, contribuiría a acelerar la transición energética. Más del 57% de los ciudadanos estaría dispuesto a cambiar su vehículo si existieran ayudas basadas en criterios de neutralidad tecnológica.

En definitiva, las conclusiones del estudio reflejan que los ciudadanos quieren acelerar la renovación de uno de los parques móviles más envejecidos de Europa para reducir emisiones, mejorar la seguridad vial y reforzar la competitividad económica. Lejos de plantear la transición energética como una elección excluyente entre tecnologías, los españoles apuestan por aprovechar todas las soluciones capaces de facilitar la sustitución de los vehículos más antiguos, entendiendo que la forma más rápida de avanzar hacia una movilidad sostenible pasa por retirar de circulación los modelos más envejecidos y facilitar el acceso a alternativas más eficientes, seguras y asequibles.