Estudio flotas Mobius: Un vehículo inmovilizado puede costar hasta 800 euros al día

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La inmovilización de un vehículo puede costar entre 150 y más de 800 euros por día, en función del tipo de flota y del uso del vehículo. Es una de las principales conclusiones del “Estudio exploratorio sobre la gestión de flotas en España 2026″, elaborado por Mobius Saretec Group a partir de encuestas a 45 gestores de flotas de empresas privadas, administraciones públicas y operadores de movilidad.

El estudio de flotas de Mobius constata que la disponibilidad del vehículo se ha convertido en un indicador tan relevante como el coste de adquisición o mantenimiento. Así, cada día de parada por avería, siniestro o reparación genera costes que no siempre aparecen en la factura del taller: pérdida de productividad, vehículos de sustitución, carga administrativa, retrasos operativos y menor calidad de servicio. En ese contexto, la coordinación entre conductores, talleres, peritos, proveedores de recambios, aseguradoras y gestores se convierte en un factor crítico de competitividad.

El informe dedica un apartado a las que denomina “verdades incómodas” de la gestión de flotas, que resume en siete fricciones operativas. Los gestores consultados describen un sector bajo presión. En este escenario, mantener los vehículos disponibles resulta cada vez más complejo. Al mismo tiempo, la coordinación con la cadena de posventa consume más tiempo y el acceso a información fiable en tiempo real sigue sin resolverse.

En materia de digitalización, el estudio constata que la principal barrera no es la falta de presupuesto ni de tiempo, sino la ausencia de integración entre sistemas y proveedores. El 53% de los gestores señala además que la ciberseguridad y la protección de datos ya constituyen un desafío relevante para avanzar en la gestión digital de las flotas.

Electrificación desigual: las administraciones van por delante

En sostenibilidad, el informe confirma que la electrificación avanza, pero de forma desigual. Las administraciones públicas presentan niveles de implantación más elevados, mientras que las empresas privadas condicionan la renovación de sus flotas a la infraestructura de recarga disponible, el coste total de propiedad y el impacto sobre la operativa diaria.

«Durante años hemos hablado de controlar el coste del vehículo. Hoy el reto es controlar el coste de que el vehículo no esté disponible. La competitividad de una flota se juega en la capacidad para reducir tiempos, integrar a todos los actores de la posventa y convertir los datos en decisiones rápidas y eficaces», explica Fernando Pérez Granero, CEO de Mobius. Por su parte, Gilles Redard, COO de Mobius, concluye que «la eficiencia de una flota no se decide cuando el vehículo circula, sino cuando entra en la cadena de posventa».