Goodyear se enfrenta a su próximo gran reto: volver a la Luna con neumáticos diseñados para el futuro de la exploración humana. Como parte del programa Artemis de la NASA, la compañía suministrará neumáticos lunares avanzados para el vehículo todoterreno lunar (LTV) Pegasus de Lunar Outpost, que se espera que preste apoyo a las misiones de astronautas en la Luna a partir de 2028.
Diseñado para operar en el Polo Sur lunar, el Pegasus tiene como objetivo ampliar el radio de acción de los astronautas y prolongar su permanencia en la superficie para facilitar la exploración científica. Los neumáticos que prepara Goodyear se han diseñado específicamente para soportar las condiciones del entorno lunar, que incluyen variaciones extremas de temperatura, superficies rocosas y condiciones de baja gravedad.
El desarrollo de esta tecnología se apoya en la experiencia previa de Goodyear en la fabricación de neumáticos para la misión Apolo, que fueron los primeros en dejar huella en la superficie lunar. «Desde batir récords de velocidad en tierra hasta recorrer la superficie lunar o superar los límites de los circuitos de carreras más exigentes del mundo, las innovaciones de Goodyear llevan más de 125 años ayudando a las personas a viajar con seguridad en sus propios viajes», señala Chris Helsel, vicepresidente sénior y director técnico de la compañía. «Los neumáticos Goodyear dejaron por primera vez huellas en la Luna durante la misión Apolo y, desde entonces, la tecnología de Goodyear y las personas que hay detrás de ella no han dejado de fabricar neumáticos de los que presumir».
El proyecto Pegasus ha sido liderado por Lunar Outpost en colaboración con General Motors, Goodyear y Leidos. La alianza reúne a empresas de los sectores de la automoción, la industria aeroespacial y la tecnología para el desarrollo de este vehículo, integrando competencias de múltiples industrias para el diseño de soluciones de movilidad en entornos extraterrestres.




