Las incidencias relacionadas con los neumáticos aumentaron su peso en el total de asistencias gestionadas por el Real Automóvil Club de España (RACE) durante el verano de 2026, convirtiéndose en la categoría con mayor crecimiento respecto al año anterior. Según el Barómetro de averías del RACE, elaborado a partir de las intervenciones de julio y agosto, los neumáticos representaron el 24,8% del total, 3,3 puntos porcentuales más que en el mismo periodo de 2025, cuando registraron el 21,6%.
El incremento en las incidencias con los neumáticos fue sostenido a lo largo de todo el periodo, registrando 3,4 puntos en julio y 3,2 puntos en agosto, según los datos del RACE. Las averías de motor mantuvieron la primera posición, con el 31,5%, frente al 34,2% de 2025. Por su parte, los fallos de batería ocuparon el tercer lugar con el 20,7%, también por debajo del 23,4% del año anterior. Estas tres categorías concentraron conjuntamente el 77,1% de todas las asistencias del periodo.
El resto de la distribución quedó del siguiente modo: otras incidencias, 16,3% (+2,5 puntos); accidentes de tráfico, 4,5% (-0,7 puntos); y problemas de bomba o inyección diésel, 2,1% (+0,3 puntos).
El efecto en las averías de la ola de calor
El Barómetro apunta al contexto meteorológico como un factor que puede haber contribuido a la mayor incidencia de los neumáticos. La Península Ibérica y Baleares acumularon 61 días bajo condiciones de ola de calor durante el verano de 2026, un récord absoluto y veinte días más que el máximo anterior, registrado en 2022. La ola de calor más intensa se prolongó del 2 al 24 de julio, con una anomalía térmica de 3,9°C y 37 provincias afectadas. Las altas temperaturas del aire y del firme, combinadas con desplazamientos prolongados, exceso de carga, presión incorrecta o desgaste previo, incrementan la exigencia mecánica y térmica sobre las cubiertas y pueden acelerar su deterioro.
El estado del pavimento aparece también señalado en el informe. Los baches y las irregularidades del firme pueden provocar daños en neumáticos, llantas y elementos de la suspensión, especialmente cuando las cubiertas presentan presión incorrecta o desgaste previo. La Fundación RACE ha advertido de la necesidad de incrementar los esfuerzos de mantenimiento en las carreteras secundarias.



