OLIPES ORMUZ

El cierre del estrecho de Ormuz está afectando a los aceites base de forma más intensa y duradera que al propio Brent. De hecho, sus efectos ya se sienten en el mercado ibérico de lubricantes, según un análisis realizado por Francisco García, Director Comercial para España y Portugal de Olipes.

Una información de Pedro José Barroso

En relación a la crisis de Ormuz, desde Olipes explican que el precio de las bases no depende sólo del crudo. Cuando suben el gasóleo de vacío (VGO) y el gasóleo atmosférico (AGO), las refinerías priorizan la producción de combustibles y reducen la disponibilidad de materias primas para fabricar aceites base. A esto se añade el encarecimiento de aditivos y químicos ligados a la nafta, y una logística más cara por rutas más largas, mayores primas de seguro y mayor incertidumbre en los tránsitos.

De este modo, desde mediados de febrero, los aceites base del Grupo I (minerales) acumulan subidas superiores a 1.000 USD/t; los de mayor viscosidad superan ya los 2.500 USD/t, y los sintéticos del Grupo III se acercan a los 3.000 USD/t. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirmó en mayo que la oferta mundial de crudo cayó en abril con pérdidas acumuladas de 12,8 millones de barriles diarios desde febrero, y Reuters estimó que los ataques han dejado fuera de servicio cerca del 9% de la capacidad mundial de refino.

El impacto concreto en la Península Ibérica

La Península Ibérica compra dentro del mercado europeo, por lo que absorbe íntegramente estas tensiones. Los efectos, como explica Olipes, se manifiestan en tres planos: precios al alza con revisiones más frecuentes y menos estabilidad en las ofertas; plazos de entrega más largos al alargarse las cadenas logísticas alternativas; y riesgo de faltas puntuales en referencias muy dependientes de importación, especialmente en Grupo III y productos con aditivos específicos.

Así las cosas, desde la compañía no esperan que la situación se normalice a corto plazo. En este sentido, Olipes recuerda que Reuters advirtió el 6 de mayo de que, incluso con un acuerdo rápido, se necesitarían semanas para reanudar los envíos y meses para volver a los niveles anteriores. La AIE opina también que la reposición de existencias y la normalización de flujos llevará tiempo. Sumado todo —el desfase entre el conflicto, la reanudación marítima y la llegada efectiva del producto a refinerías y plantas de mezcla— se prevé que las tensiones se prolonguen más allá de la propia crisis geopolítica.

Por todo ello, Olipes recomienda a distribuidores y talleres planificar sus compras con más antelación de lo habitual. Otros consejos desde la compañía experta en lubricantes incluyen revisar consumos medios, asegurar las referencias de mayor rotación antes de que caduquen las ofertas, evitar niveles mínimos de stock en productos críticos y validar equivalencias o formatos alternativos cuando sea posible. «En mercados volátiles, reaccionar tarde suele ser la opción más cara», concluyen desde Olipes.