La Asociación Española de Proveedores de Automoción (SERNAUTO) ha solicitado al Gobierno español la adopción de medidas urgentes y proporcionadas para mitigar el impacto del prolongado conflicto en Oriente Medio sobre la industria auxiliar del automóvil. En un escrito remitido a la Administración, la patronal advierte que la escalada de tensiones geopolíticas está afectando gravemente a un sector estratégico que en 2024 facturó más de 41.200 millones de euros en España, generó 325.200 empleos directos e indirectos y representa casi el 10% del PIB nacional.
Desde la patronal recalcan que, como tercer sector exportador del país —con el 60% de su producción destinada directamente al exterior y hasta el 82% si se incluyen componentes instalados en vehículos exportados—, los proveedores de automoción son especialmente vulnerables a las perturbaciones en cadenas globales de suministro, mercados energéticos y logística internacional.
Según explica SERNAUTO, la situación actual está provocando un aumento significativo de los costes operativos, derivado del encarecimiento de materias primas clave como plásticos derivados del petróleo (polipropileno, poliamidas, entre otros), así como presión adicional sobre los costes energéticos y logísticos. Además, se están registrando disrupciones en la cadena de suministro que afectan a los plazos de entrega y a la planificación industrial.
«La industria de proveedores está demostrando capacidad de adaptación, pero el contexto actual introduce elementos de incertidumbre adicionales que requieren acompañamiento por parte de la Administración», afirma José Portilla, director general de SERNAUTO. «Estamos ante una situación crítica que se alarga en el tiempo y para la cual se precisan medidas concretas y de suficiente impacto, similares a las adoptadas durante la pandemia, para preservar la competitividad y el empleo».
Ante este escenario, SERNAUTO propone un paquete de actuaciones temporales que incluye:
- La reducción temporal de peajes, cargos y otros costes regulados en el suministro de energía;
- La activación de líneas de financiación y avales públicos para garantizar liquidez;
- El establecimiento de un marco regulatorio flexible que permita a las empresas ajustarse a una perturbación de carácter transitorio.
Finalmente, la asociación insiste en la necesidad de una respuesta anticipada y calibrada, acorde con la magnitud del impacto real sobre el tejido industrial. «La cadena de proveedores es un pilar estratégico de la economía española, tanto por su contribución al empleo cualificado como por su rol en la competitividad industrial global», concluyó Portilla.




